sábado, 12 de mayo de 2007

Creador del TCP/IP

Creador del TCP/IP

Entrevista a Vinton Cerf



Uno de los padres de Internet. A principios de setenta los participó en forma directa del desarrollo final del protocolo de comunicaciones TCP/IP (Transmission Control Protocol/Internet Protocol), una de las piedras fundacionales que mantienen en pié a la Red.



"Hasta 1989 no concebíamos la Red como algo comercial"

Pregunta: ¿Cuando creó su famoso protocolo imaginó que la Red se iba a convertir en lo que es hoy?

Vinton Cerf: La verdad, no. Seguro que no a nivel de tamaño. Claro que teníamos la esperanza de crear algo que pueda crecer. Pero en ese entonces no ambicionábamos que la Red fuera utilizada por una gran masa de público, como ocurrió más tarde.

Es más, te puedo decir que recién en 1989 me di cuenta de que Internet se tenía que convertir en una actividad comercial. Hasta ese día, sólo era una herramienta de desarrollo e investigación pensada para los gobiernos. Pero yo sabía que si queríamos que Internet llegue a todos los públicos debería estar montada sobre un sistema comercial, de modo que éste la soporte. Porque los gobiernos no tendrían el dinero suficiente para llevar Internet a cada uno de los individuos, mientras que las empresas sí.

Por eso, aunque en 1973 ninguno tenía idea de cómo iban a salir las cosas, para 1989, quince años después, teníamos muy en claro que la Red debía volverse comercial.

Ese año decidí que tenía cambiar lo que yo consideraba la "pregunta del millón”. A partir de allí mi duda pasaría a ser: ¿puede ser Internet un éxito comercial? Y si miramos las estadísticas, el crecimiento de la Red parece imparable, mucho más allá del auge y la caída de las empresas puntocom.

Pregunta: ¿Qué es lo mejor y qué es lo peor de Internet?

Vinton Cerf: Creo que lo mejor es la comunicación interpersonal con tanta riqueza. La Red pone a disposición de cualquiera la posibilidad aportar su conocimiento de un modo que sea fácilmente accesible para cualquiera.

De la manera en que lo veo yo, la Red se puede convertir en el repositorio del conocimiento universal, al que se puede tener acceso desde dónde se desee. Y si alguna persona tiene una idea que desea compartir, lo puede hacer fácil y casi instantáneamente.

Internet es un lugar donde la raza humana puede avanzar. Avanzar en materia científica, económica y cultural. Todos podemos compartir nuestras experiencias mucho más rápido. Eso es la más lindo de toda esta historia.

Lo feo es que todavía la Red es, para empezar, todavía es un sistema frágil. Todavía existen varias formas de atacar Internet que la hacen poco confiable. Eso hace que cuanto más dependiente seamos de la Red, corramos un mayor riesgo. Si somos muy dependientes de un sistema y ese sistema se rompe o alguien tiene la capacidad de interferir en su correcto funcionamiento sería terrible para nosotros.

Por eso uno de las prioridades inmediatas de todos los que desarrollamos tecnologías es convertir la Red en un lugar más confiable y más preparada para resistir ataques de los hackers. Este es el desafío y si no lo logramos corremos el riesgo de que la Red no se convierta en todo lo bueno que acabo de mencionar.

"En el paraíso, alguien responderá los emails por mí"

Pregunta: ¿Cómo se imagina el paraíso?

Vinton Cerf: El paraíso sería... un lugar en el que otra persona responda a los cientos de emails que recibo diariamente... (ríe a carcajadas).

El lugar ideal sería aquel en el que yo pudiera ir y allí encuentre todas las respuestas a mis preguntas y pueda obtener toda la información que quiera.

Pregunta: Como Internet, en cierto modo.

Vinton Cerf: En cierto modo sí. Quizás. Al menos Internet podría convertirse en un paraíso de la información. Pero también hay que tener en cuenta que para muchos Internet se puede convertir en el "infierno de la información", si hay demasiada información incorrecta o malintencionada. Por eso el gran desafío que tenemos los usuarios es prestar atención a cada una de las cosas con las que nos topamos cuando navegamos por la Red. Tenemos que usar el cerebro para distinguir la buena información de la mala información. Algunas veces podemos contar con la ayuda de alguien para hacerlo, pero en la mayoría de los casos, navegar es un acto solitario y hay que estar muy atento.